Muchas veces nos enfocamos en qué ejercicio hacer, cuántas repeticiones o qué peso levantar, pero dejamos de lado algo fundamental: cómo respiramos mientras entrenamos.
La respiración no es solo una función automática; bien utilizada, se convierte en una herramienta clave para mejorar el rendimiento, proteger la columna y transferir fuerza de manera eficiente.
De hecho, lo primero que deberían enseñarte en el gimnasio es a respirar correctamente en cada ejecución.